Por Patria Heredia
Vemos cada vez cifras Millonarias de un pujante y aparente crecimiento en el Turismo.
Porque aparente desarrollo del turismo y el bienestar económico de la población no son necesariamente lo mismo.
Una forma de plantearlo en una nota o artículo periodístico sería:
Turismo en crecimiento, pero ¿dónde está el beneficio para el pueblo?
República Dominicana puede registrar cifras extraordinarias en la llegada de turistas, ocupación hotelera e ingresos generados por el sector.
Sin embargo, una pregunta sigue siendo válida: ¿cuánto de ese crecimiento llega realmente al bolsillo de las familias dominicanas?
El turismo genera divisas, empleos y actividad económica, pero existen varios factores que pueden explicar por qué ese crecimiento no siempre se percibe en los barrios:
Concentración de los ingresos: una parte importante de la actividad turística está vinculada a grandes cadenas hoteleras, inversionistas y empresas internacionales.
Empleos, pero con salarios limitados: que aumente el número de puestos de trabajo no significa necesariamente que aumente proporcionalmente el poder adquisitivo de los trabajadores.
Encadenamiento productivo insuficiente: si hoteles y grandes establecimientos importan una parte considerable de sus productos y servicios, menos dinero circula entre productores, comerciantes y pequeñas empresas nacionales.
Aumento del costo de vida en zonas turísticas: el desarrollo puede elevar los precios de terrenos, alquileres, alimentos y servicios, haciendo que los residentes sientan poco beneficio o incluso mayor presión económica.
Desigualdad territorial: determinadas zonas pueden experimentar un gran desarrollo turístico mientras comunidades cercanas continúan con problemas de agua, transporte, vivienda, seguridad o servicios públicos.
Ingresos fiscales versus impacto cotidiano: que el Estado recaude más por la actividad turística no significa automáticamente que ese dinero se traduzca en mejores servicios en las comunidades donde se produce la actividad.
Por eso, la verdadera medida del éxito turístico no debería ser solamente cuántos visitantes llegan al país o cuántos dólares genera el sector.
También habría que preguntar:
¿Cuánto gana el trabajador? ¿Cuánto vende el pequeño comerciante? ¿Cuánto recibe el productor Nacional? ¿Cuánto mejora la comunidad? ¿Y cuánto aumenta la calidad de vida de la familia dominicana?
Cifras oficiales del turismo con indicadores como salarios, pobreza, costo de vida, empleos, compras locales, inversión pública y distribución territorial de los beneficios.
Y al final una ocupación de llenar los diarios con Cifras que puedes expresar como verdaderos logros, ya que para cosechar lo presente, se debe al pasado los aportes de los que iniciaron desde un principio.
Apostando cada día, hacer posible lo que otros hoy exhiben y disfrutan, entregando la base más importante nuestra gente, siendo sustituidas por mano de obra extranjera.
Un sistema que no educa en materia turística y educativa en el idioma tan fundamental cómo el English y que llama ahora adoptar una sustitución del Dominicano, cómo algo normal.
Y al final que quedará usted tiene la respuesta.


